Aprenda a Ganar con las Tragaperras


Todo el mundo sabe cómo es una máquina tragamonedas, una caja grande con una manilla a un lado, que cuando tira de ella los rollos de dentro dan vueltas y se alinean 777, o por lo menos eso es lo que esperamos. A estas viejas máquinas se las llamaban "bandidos de un brazo", lo más probable por su manilla y su habilidad de robarle el dinero. En nuestros tiempos modernos, las máquinas tragaperras se han ido mejorando y avanzando de cuando fueron creadas en el 1891, cuando el pago era una cerveza gratis en el bar. En esos tiempos, simplemente eran un conjunto de cartas que daban vueltas, parecido al video poker de hoy en día. La idea se utilizó por la Compañía de Bell-Fruit Gum, que daba diferentes sabores de chicles como premios. Es de aquí de donde salieron las imágenes de las cerezas y los melones en las máquinas tragaperras. En Gran Bretaña también se les llama ¡máquinas de frutas!

Hoy en día, muy a menudo las máquinas tienen pantallas táctiles o botones en vez de manillas. Algunas máquinas tienen como tema de su juego imágenes y música que se basa en programas de televisión famosos o simplemente gente famosa. Todavía existen los bandidos de un brazo, por si quiere experimentar el sentimiento que daban esas máquinas.

Las máquinas tragamonedas se basan en un generador de números al azar. Algunas puede que parezca que son máquinas en las que se necesita habilidad para jugar, pero no se deje engañar por las apariencias. El generador de números al azar está constantemente cambiando los números, a una rapidez de mil por segundo. Cuando el jugador presiona el botón, la máquina se para en el número más cercano y utiliza este número para determinar el resultado del juego. Tal y como puede ver, cada vez más difícil de introducirse o corromper este proceso, tal y como sucedía en el pasado.

Las máquinas tragamonedas a menudo tienen lo que se llama un bote progresivo, que aumenta cada vez que se juega en una máquina para ganar con las tragaperras más dinero. Esto aumenta enormemente el pago que espera el jugador. Algunas veces puede ser que un grupo de máquinas tragaperras estén unidas, y por lo tanto todos los jugadores en esas máquinas estarán contribuyendo a un bote progresivo colectivo, que será mucho mayor que si solamente fuera una máquina. Esté siempre al acecho de esas personas que se sientan en la máquina que usted acaba de dejar, para capitalizar la máquina que aún no ha dado un pago durante un tiempo. Del mismo modo, mantenga siempre los ojos abiertos con las máquinas con bote progresivo que aún no han dado un pago. ¡Puede que estén a punto de parir!

Algunos consejos más sobre las máquinas tragamonedas:
Algunas máquinas se pueden jugar con tan solo unos céntimos, al contrario que otras que necesitan más dinero. Si lo que está buscando es simplemente divertirse entonces juegue en las máquinas de poco dinero. Aún y todo tienen grandes botes y no tiene que preocuparse de perder algunos céntimos incómodos en su bolsillo.

Sea cauteloso con la gente que intente venderle libros sobre cómo ganar a las máquinas. La mayoría son un timo que intentan sacar el dinero a los jugadores más infantiles.

Asegúrese que conoce bien las probabilidades de las diferentes máquinas tragaperras. Varían mucho incluso en un mismo casino, por lo que juegue en una donde las probabilidades le sean ventajosas. No tema a preguntar a los que operan con ellas, porque seguro que se alegrarán por contarle más sobre las máquinas.

Asegúrese también de que conoce los puntos de fidelidad que le ofrece su casino. Estos pueden hacer que no pierda tiempo y compense esa cantidad de dinero que haya perdido.

Es muy divertido jugar a las máquinas tragamonedas con un grupo de gente, para maximizar sus posibilidades de ganar. Cada uno echa algo de dinero y luego se reparte el bote. Incluso jugar con un amigo para que le de compañía es mucho más divertido que jugar solo.

Recuerde, si quiere jugar a las máquinas tragamonedas tenda en mente que son para divertirse así como para ganar dinero. Si pierde dinero entonces piense que se puede tratar de una cuota para pagar la diversión. Seguro que paga por ver una película en el cine, entonces ¿Por qué no pagar por divertirse en un casino?